
Comparto una entrevista que me hicieron desde el blog «mujerenformablog.wordpress.com» en la que pongo de manifiesto que la presión social ayuda a caer en problemas de autoestima y alimentación, pero que en esos casos hay también otros problemas de base.
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Aunque los más habituales y conocidos socialmente son laanorexia y la bulimia, “cada día aparecen nuevos trastornos de la alimentación”, asegura Almudena Llantada, psicóloga clínica y experta en trastornos de la conducta alimentaria. Algunos de ellos han nacido con el boom actual de la preocupación por llevar un estilo de vida saludable. Primero fue la anorexia, después la obesidad y, ahora, la ortorexia, la obsesión por comer sano.
“Pff! Mira qué piernas… ¿Y esta tripa? Justo ahora que comienza el verano. Bueno, en realidad, en invierno no se nota porque voy más tapada. Pero ahora en verano con los bikinis, los pantalones cortos, los tops de moda y las camisetas apretadas, ¿qué voy a hacer? Ni siquiera me da tiempo a ponerme a dieta ni hacer ejercicio a estas alturas. Quién inventó el puto verano. Ya podría vivir en Finlandia que entre capa y capa de abrigo pareces una albóndiga. Decidido. A ver, voy a probarme el bikini este que me gusta tanto, el azul de rayas. Claro que sí, mucho mejor ahora. Decidido. No voy a ir ni a la piscina ni a la playa. No con este cuerpo. ¿Qué dirá la gente que me vea con este culo lleno de celulitis?”
- Una de cada 100 adolescentes sufre anorexia nerviosa.
- Cuatro de cada 100 adolescentes padecen bulimia nerviosa.
Estos son los datos alarmantes, aunque no exactos, que arrojan algunos informes como el de “Anorexia y Bulimia” de la Cruz Roja. No son exactos por varios motivos. Principalmente porque hay un alto porcentaje de adolescentes que lo llevan en silencio hasta que en algunos casos, como la anorexia y bulimia, delatan a la persona ya que la van demacrando poco a poco. Pero tampoco son exactas estas estadísticas porque hay muchos casos, incluso nuevos diagnósticos que aparecen cada día, que están dentro de la clasificación “cuadros incompletos”, es decir, que no cumplen todos los criterios para poder diagnosticarlo como una enfermedad, pero que “con el tiempo pueden llegar a completarse o permanecer así el resto de su vida. Por ejemplo aquellas personas que están continuamente pendiente de las calorías que toman, de hacer ejercicio, preocupándose por su peso…”, explica Almudena Llantada, psicóloga clínica y experta en trastornos de la conducta alimentaria.
Aunque los más habituales y conocidos socialmente son la anorexia y la bulimia, cada día aparecen nuevos trastornos de la alimentación que no son tan delatadores físicamente como los mencionados anteriormente, pero que han nacido con el boom actual de la preocupación por llevar un estilo de vida saludable. Primero fue la anorexia, después la obesidad y, ahora, la ortorexia, la obsesión por comer sano. “El problema no es el intentar comer sano, estar delgados, hacer ejercicio y llevar una vida sana. La cuestión es que no hacemos un equilibrio con todo eso y pasamos a extremos como estas enfermedades de las que hablamos. El problema es cuando se hace de forma compulsiva, enfermiza o patológica”, argumenta la psicóloga.
TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN COMUNES Y NUEVOS
- Anorexia nerviosa: “La Anorexia Nerviosa es un trastorno mental caracterizado por un perfeccionismo extremo que se manifiesta y centra alrededor de laingesta de alimentos y la imagen corporal, llevando al enfermo a unos límites de restricción obsesiva, con profundo miedo a la pérdida de su control enfocado en mantener un peso extremadamente bajo.”, define ADANER. En Estados Unidos es la tercera enfermedad crónica más importante por detrás de la obesidad y el asma y se da en edades desde los 13 años e incluso antes. “Muchos de los casos de anorexia nerviosa pasa a bulimia”, apunta Llantada.
- Bulimia nerviosa: “La Bulimia Nerviosa es un trastorno mental que se caracteriza por la falta de control de los impulsos que se traduce, en el caso de la alimentación, en episodios de voracidad, o lo que es lo mismo, comer grandes cantidades de comida en un corto espacio de tiempo en forma de atracones, con o sin conductas purgativas posteriores, pero sí con un fuerte sentimiento de culpabilidad”, según define ADANER.
- Ortorexia: es la obsesión por comer alimentos saludables y afecta principalmente a las mujeres, adolescentes y deportistas. De hecho, un 28% de la población de los países desarrollados sufre esta enfermedad y podría aumentar, según la Organización Mundial de la Salud.
- Vigorexia: es la obsesión de las personas, en su mayoría hombres, por aumentar la masa muscular de su cuerpo. Se pueden distinguir claramente dos tipos de enfermos: aquellos que cada vez quieren estar más fuertes y toman suplementos proteicos o anabólicos y aquellas que hacen deportes cada día de forma extrema.
- Ebriorexia o alcoholexia: esta enfermedad aparece cuando la persona pierde peso debido a darse atracones y vomitar posteriormente, o dejar de comer, para compensar la ingesta de calorías provenientes de las bebidas alcohólicas que consumen.
- Pregorexia: se da en embarazas. Es el miedo al cambio del cuerpo durante el embarazo y eso les lleva a hacer una dieta de forma obsesiva y enfermiza.
DESÓRDENES EN ADULTOS
Los trastornos alimenticios se dan principalmente en la adolescencia, pero hay muchos casos de anorexia y trastorno por atracón en mujeres adultas que están pasando por la menopausia. “Se dan casos de anorexias incompletas, pero con un rechazo a la subida de peso que les lleva a hacer dietas de forma obsesiva y el trastorno por atracón que viene desencadenado por un estado de ánimo de ansiedad y depresión, más que por una preocupación por el peso”, explica Llantada.
EL IMPACTO DE LA CRISIS ECONÓMICA EN LA SALUD
Los años de crisis económica han pasado factura desde la situación laboral de los españoles hasta los hábitos alimenticios. Dos factores que van de la mano ya que algunos informes como el de “Crisis económica y salud” realizado por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), afirma que la crisis está teniendo un impacto sobre la alimentación, en concreto, aquellas personas en situación de pobreza y desempleo. Además, los estados de ansiedad, estrés y depresión, por los que pasan algunas personas debido a la crisis, hacen “comer de forma compulsiva, o dejar de comer, para calmar una tensión o una preocupación”, apunta la experta. El informe arroja algunos datos como:
- Un 4% de la población española carece de recursospara hacer frente a su alimentación básica diaria
- El 41% de los españoles ha cambiado sus hábitos de consumo alimentarios para ahorrar gastos. De hecho, el consumo de cereales, verduras, hortalizas y legumbres ha descendido mientras que ha habido un aumento, por encima de lo recomendado, de lácteos, carnes magras, huevos, grasa, dulces y embutidos.
- Crisis y obesidad: el informe recoge que las personas con menos recursos económicos “puede superar las necesidades de energía, pero carece de los nutrientes necesarios al basarse en alimentos de bajo coste y alto contenido en grasas”. De hecho, los casos de obesidad y sobrepeso han aumentado un 32%, según la clínica de Opción Médica
Aunque también hay que apuntar que ha crecido el número de consumidores de comida ecológica.
- Malnutrición en menores: UNICEF estima que 2,2 millones de menores en España viven en la pobreza. Además, el informe de SESPAS apunta que los comedores escolares han empeorado su calidad dietética y que ha crecido el número de los alumnos que llevan tartera al no poder costearse el comedor del colegio.
LAS REDES SOCIALES: UN ALIADO PARA DIFUNDIR LA ENFERMEDAD
“Amor anorexia”, “Historia anoréxica”, “Alma anoréxica”, “Señorita anoréxica”, y así son los nombres de las decenas de cuentas que se registran en redes sociales como Twitter, Facebook o Instagram, donde las chicas que sufren trastornos de la alimentación comparten con sus seguidores su vida y sus fotografías donde aparecen extremadamente delgadas. Entre ellas se pueden ver comentarios de “apoyo” como “qué guapa estás así de delgada”, “eres preciosa”, y un largo etcétera de “halagos” entre personas que sufren una enfermedad, en algunos casos, mortal.
En Francia se prohíben este tipo de páginas y en Italia se está elaborando una normativa para seguir el mismo camino. “Nosotros llevamos años trabajando en el tema y pidiendo una regulación. Con la ley en la mano no podemos cerrar estas páginas, pero hemos conseguido, gracias a la colaboración de los servidores donde están alojadas, que unas 500 hayan sido eliminadas”, aseguraba Guillermo Cánovas, presidente de la asociación Protégeles, para eldiario.es.
Una realidad presente en el día a día de una sociedad bajo el mando de unos factores socioculturales en los que la delgadez es sinónimo de belleza y atractivo.